domingo, 8 de mayo de 2011

LA HISTORIA DE SOLITARIOS

SOLITARIOS
Después de este tiempo, ¿Qué podemos decir que ha sido Solitarios para cada unos de nosotros y para nuestros (escasos) lectores? ¿Por qué un día unos patas deciden agruparse bajo ese misterioso nombre y ponerse a escribir? En estas épocas de tormenta es conveniente intentar explicarlo y explicárnoslo, y para ello es necesario detenerse un poco y revisar lo que estos seis (largos) años han significado a través de un recuerdo de las publicaciones producidas, que resumen las intenciones y los progresivos logros que hemos ido obteniendo en esta aventura compartida de escribir.
El grupo solitarios se formo el año 89 y fue un inventó de Jaime Coaguila y Edwing Álvarez, quienes ya tenían cierta afición por la literatura desde el colegio, donde habían estudiado juntos. Ellos convocaron a varios amigos narradores y poetas que empezaron con mucho entusiasmo el proyecto del grupo. Era la época de las lecturas continuas y apasionadas, de las largas conversaciones en la av. ejército y otras calles de la ciudad y de las ganas y la ilusión de crear algo. De esa época queda una revista, de limitada circulación en igual calidad en que se publicaron cuentos de los fundadores y poemas de José Luis Delgado, Enrique Cruz, Jorge Bezold y Rafael Romero. Así como un trifoliado (Alimón) en que los dos fundadores publicaban extraños cuentos hechos a dos manos.
Luego se incorporó a Solitarios Max Demon’d, que estudiaba en el mismo colegio (san francisco) donde esta Jaime y Edwing, y que los conoció cuando fueron a vender revistas a su clase. También entraron Alexis Pizarro, Eiber Suclla, Félix Vargas, Mauro Mamani, Luz Vilca, entre otro muchos, quienes se contactaron con el grupo gracias a la discusión de la primera publicación, que en algunas ocasiones, como ésta, permitía descubrir a alguien con la misma secreta devoción por la literatura y la misma impetuosidad creadora que quedaba incorporado al grupo. Es la época de la efervescencia. El grupo tiene gran cantidad de gente y empieza a descubrir en la escritura una forma de intermediación con el mundo, un largo y tentador camino. Y ese camino está marcado por los primero (y terribles) sablazos críticos, por el descubrimientos del submundo literario de Arequipa y las consecuentes amanecidas en los parques con Luzgardo Medina, Lolo Palza, Lucho Cuadros, entre otro, frenéticos poetas dispuestos, como nosotros, a  conquistar el mundo, también por el aprendizaje en sesiones-taller con Alfredo Herrera, entonces mentor del grupo, y por las discusiones y proyectos idílicos para el futuro. Así se publicó la siguiente revista, ORÁCULO, también con cuentos y poemas, y con una mejor edición, difusión y creación. También se pública en esta época el trifoliado MENDIGOS NUMISMÁTICOS, del ahora y desaparecido Eiber Suclla, donde ya se demuestra su gran calidad poética.
Después el grupo pasa por un largo periodo de silencio en el cual acontecen arios silenciosos cambios. Se realiza el taller de Gran Fraternidad Universal, y los Solitarios deciden suspender las reuniones y asistir al parque San Francisco cada sábado para encontrarse con otros jóvenes y no tan jóvenes amantes de la literatura que iban a leer sus trabajos y comentar libros. El taller dura un tiempo, y después se produce un quiebre en el grupo una especie de crisis de identidad que deja algunos muertos y heridos. El grupo cesa de reunirse por lo menos formalmente un buen tiempo. Muchos integrantes se retiran definitivamente y emprenden (algunos continúan hoy) su propio camino hacia la literatura. Otros abandonan del todo la literatura y se dedican a sus carreras o a otros oficios más satisfactorios o convenientes. Y los que se quedan deja temporalmente de escribir por situaciones personales e inmediatas que deben resolver. Es en estas circunstancias cuando ingresa al grupo Javier de Taboada, quien conoció a Jaime en el cultural, donde ambos estudiaban ingles. Cuando la situación estaba empezando a ser remontada y a establecerse reuniones quincenales en casa de Jaime, es que la U.N.S.A. comienza a publicar REUNIÓN, un ciclo de lecturas de diversos autores jóvenes arequipeños, entre los que convocan a SOLITARIOS, y así sale a circulación una revista con trabajos de Jaime Coaguila, Edwing Alvarez, Alexis Pizarro y Javier de Taboada.
En ese memento se supera la tormenta y se retoma el trabajo del grupo, de lecturas con partidas y comentarios de trabajos. Además, se establecen lazos literarios y amicales con otros (entonces) jóvenes escritores, reunidos en el grupo CLARABOYA. El grupo SOLITARIOS ahora mas pequeño, se afirma en la parte narrativa, y específicamente en cuento, como objetivo tanto en sus lecturas como en sus creaciones. SOLITARIOS es también (y hasta ahora) un grupo de amigos y la recuperación es lenta, de modo que no hay prisa y transcurre un buen tiempo sin que se publicase nada hasta que aparece el segundo numero de ORÁCULO, con un cuento de Javier y poesía de Mauro Mamani, quien anteriormente había pertenecido al grupo, pero en esta ocasión actúa mas bien como invitado.
Es justo la noche de la presentación de la revista, cuando Alexis decide abandonar el grupo (con anuncio sorpresivo en un parque, al lado de una enorme botella de vino), apremiado por circunstancias individuales que nunca escasean y a su vez ingresa Gilmar Zevallos, quien se contacto con SOLITARIOS por medio de Javier con quien estudiaba ingles en el cultural (como ven, no hay nada nuevo bajo el sol). De esta forma llega el tercer año de existencia del grupo, que es celebrado con una revista conjunta de todos sus integrantes, es decir, Jaime, Edwing, Max, Alexis (que publica por ultima vez), Javier y Gilmar. En esta revista el grupo se afirma en su vena narrativa y descarta la poesía como forma de expresión dentro de sus objetivos futuros. A su vez (según dice la presentación), asume la literatura como un compromiso cada ves mas serio y maduro.
Y finalmente ingresa Lucho Pacheco, por intermedio de Gilmar, con quien estudiaba ingeniería de sistemas en la Universidad Católica. Una vez completo el grupo con sus seis actuales integrantes (aunque podríamos señalar a Larry Choque como miembro itinerante) se inicia un ciclo de publicaciones de dos solitarios por vez, con la intención de mejorar la periodicidad publicativa, y así se han completado tres revistas con las duplas Max-Gilmar, Jaime-Javier, Edwing-Lucho. Paralelamente a estas publicaciones, se produce una nueva crisis en el grupo, esta al aparecer, definitivamente. Primero el alejamiento de Gilmar, que ahora retorna para despedirse, luego el de Edwing, con quien lamentablemente, por razones de distancia y paternidad, no contamos en esta publicación; además el cambio en las precepciones de cada unos sobre la literatura en general y el grupo en particular, han sido y son anticipos de la inevitable diáspora. Por eso, ha llegado el  momento de cerrar un ciclo muy importante para la vida de cada unos de nosotros (y, esperamos, para los que nos han seguido), y ciertamente no hay mejor manera de hacerlo que con la presente publicación
Publicado en la Revista "Solitarios" Nº 8 de 1995 de Arequipa, PERU.

1 comentario:

  1. Saludos amigos SOLITARIOS, su publicación me ha echo retroceder el tiempo, volver aquellos 16 años, y mirarnos niños. Gracias por tan linda publicación. Luz Vilca

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